El impacto de la innovación en la Fórmula 1
- Luis Felipe Domínguez

- 24 abr
- 4 Min. de lectura
El dominio del más innovador.
Todos los deportes dependen de la innovación para crecer, ser más espectaculares, atraer y retener público. Tanto en deportes de conjunto como individuales, los cambios en tecnología, equipamiento, preparación, marcan diferencia en el rendimiento y en los resultados. Pero tal vez haya pocos deportes en donde la innovación tecnológica tenga tanto impacto con en la Fórmula 1.

A lo largo de su historia, los mayores cambios en reglamentos en cuanto a características del auto y limitaciones a los equipos (en presupuesto o margen de maniobra), y sobre todo las modificaciones profundas de ingeniería, han dado lugar a que ciertos equipos establezcan un dominio o queden por detrás de los demás.
Tomemos par de ejemplos recientes:
En 2014 dio inicio la denominada “era híbrida”, en la cual los motores tuvieron que cambiar a ese tipo de tecnología. Antes de ese año, Red Bull, con motor Renault, tenía cuatro campeonatos consecutivos, pero Mercedes se posicionó mejor con la nueva tecnología, llevó sus autos a otro nivel y obtuvo ocho ocasiones consecutivas el título mundial de constructores (con Hamilton siendo campeón del mundial de pilotos en seis temporadas). Su dominio fue total y se posicionó muy por encima de sus competidores, hasta que en 2021 Red Bull lo enfrentó y quedó muy cerca de arrebatarle el campeonato. Mercedes tomó el liderazgo en innovación y no lo soltó durante 8 años, aprovechó plenamente la ventaja competitiva que obtuvo y lideró, casi indiscutiblemente, la F1.
Para 2022, la FIA (Federación Internacional del Automóvil), emitió nuevas regulaciones, dirigidas al diseño aerodinámico de los autos. Si bien el motor seguía siendo híbrido, este nuevo cambio llevó otra vez a los equipos a la necesidad de innovar sus diseños y redefinir, en buena medida, sus autos. Mercedes no estuvo a la altura de esos cambios y cayó dramáticamente en sus resultados. Mientras que, por ejemplo, en 2019 Mercedes ganó 15 de las 21 carreras disputadas, entre 2022 y 2023 obtuvo un solo triunfo.
Para ese 2022 Red Bull fue quien tomó el liderazgo de la Fórmula 1 y estableció un dominio abrumador. Incluso en 2023, ganaron 21 de las 22 carreras disputadas. Su inversión y capacidad de innovación lo colocaron en una posición dominante, la cual ha mantenido, aunque en este 2024 los márgenes de diferencia con sus principales competidores (McLaren, Ferrari y Mercedes, se ha ido reduciendo y pudiera acabar siendo complicado para ellos obtener un tercer título consecutivo.

En los negocios, la innovación, el desarrollo y adopción de tecnologías de punta, juegan un papel similar a lo que vemos en la Fórmula 1. Las empresas que toman el liderazgo en este sentido, normalmente adquieren una importante ventaja competitiva que les permite ganar mercado. En la medida en la que siguen invirtiendo y manteniéndose a la vanguardia, son capaces de conservar su posición de liderazgo o incluso de crecerla, pero los competidores, tal como hizo Red Bull, no se quedan atrás y, a través de inversiones y creatividad, retarán al líder hasta tomar su lugar. La pelea en el espacio empresarial es tan o más ruda que la que sostienen las escuderías de F1.
He trabajado con empresas de todo tamaño y nacionalidad. Las de mayor tamaño, de liderazgo en su industria, invierten en tecnología, pero no siempre están dispuestas a apostar a proyectos de innovación, por el riesgo que éstos implican al no tener un resultado tan predecible como el que les puede arrojar un proyecto más tradicional. El enfoque de inversiones “seguras” es válido, pero en la medida en la que los competidores inviertan en proyectos de innovación y acierten en uno o algunos de ellos, las posiciones de liderazgo podrían cambiar en lapsos muy breves. Ir a la segura permite dar pasos sólidos, pero perseguir la innovación agresivamente puede ayudar a dar grandes saltos. Decidir invertir en innovación no es fácil, nadie tiene recursos ilimitados, pero no hacerlo puede resultar igualmente caro.
Las empresas pequeñas o medianas difícilmente podrán invertir en la creación de tecnología o en tecnologías no probadas, pero la historia les ha enseñado que no pueden quedarse por detrás de su competencia en inversiones en este rubro, so pena de un día despertarse en una posición abiertamente de desventaja.
Tengo claro que en la F1 no es solamente el auto y su tecnología quien determina los campeonatos. Red Bull y Mercedes han tenido extraordinarios pilotos como Max Verstappen y Lewis Hamilton, respectivamente. Pero esto es igual que en cualquier empresa… tener la tecnología de punta, contar con soluciones tecnológicas innovadoras, no es suficiente, tiene que combinarse con el talento humano para maximizar su potencial. Estas dos escuderías han cuidado ambos aspectos: la tecnología innovadora y las personas adecuadas.
Las ventanas de oportunidad se cierran, y muy rápido por lo general. El gran reto de las empresas es innovar, ponerse al frente y mantener ese impulso para seguir reinventándose e incorporando avances tecnológicos. Y es necesario hacerlo, porque siempre vendrá detrás un Red Bull, creativo, capaz y con empuje, preparado y trabajando para tomar la posición de liderazgo en su industria.
“Para ser el mejor no solo necesitas talento, sino la capacidad de innovar y cambiar tu enfoque según sea necesario”. Usain Bolt
Foto Mercedes: Motorpasion
Foto Red Bull: Motorsport.com




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